Durante cientos de años se ha utilizado un sistema de medición del tiempo, en el que se han repartido los 365 días que nuestro planeta tarda en dar la vuelta al sol, en 12 meses, los cuales |algunas veces tiene 30 días y otras veces 31, y un mes de 28 días, y cada cuatro años de 29 días. Esta irregularidad en la medición del tiempo nos deja una clara sospecha de que el aparato de medición (el Calendario), debe tener una imperfección o alguna manipulación, pues a pesar que los ciclos del sol son perfectos y siempre duran el mismo tiempo, el aparato de medición es irregular.
Al revisar la historia del mencionado calendario que conocemos como Gregoriano-Romano, por tener su origen durante los primeros días del imperio Romano, podemos ver que inicialmente tenía diez meses y se le llamo Calendario Juliano, pues fue instaurado por el emperador Julio Cesar. Al aparecer el control del mundo por parte de la iglesia católica, lo modifican agregando los meses de agosto en honor a Augusto Cesar, y el mes de Julio en honor a Julio Cesar. De esta manera, lo que representaba originalmente cada mes del año, pierde su significado y se convierte en un calendario Santoral.
Por otra parte, el calendario es un instrumento que mide el tiempo, el cual es mental, lo que significa que está grabado en nuestra mente, pero si el aparato de medición del tiempo es imperfecto, (como efectivamente se ve a simple vista que el Calendario Romano lo es), entonces la mente de quien se ajusta a ese calendario, se encuentra girando en el tiempo imperfecto.
Por su parte, el calendario Lunar (Cualquiera que conozcamos), sigue unos ciclos casi perfectos, de trece meses, llamados Lunas, de 28 días cada uno, que da un total de 364 días, el día número 365, es el que se conoce con el nombre de DÍA DEL NO TIEMPO, o DÍA FUERA DEL TIEMPO, porque precisamente se encuentra fuera del concepto del calendario. Este día era utilizado por todas las culturas nativas del de norte, centro y sur américa, para rendirle culto al Gran Atman, o Gran Espíritu, a quien consideraban el gobernante supremo de la Pacha-Mama.